Escándalo escolar: despidieron a maestra por tener OnlyFans

Amy Kupps quien es una maestra de secundaria de Carolina del Norte, en Estados Unidos, se le pidió que renunciara por tener cuenta de OnlyFans.

La docente de 32 años abrió su cuenta en la famosa aplicación de contenido erótico desde el 2019, a causa del marido quien vio el éxito que tenían sus selfies y fotos en Instagram.

El diario Mirror publicó que Kupps siempre había soñado con ser modelo de Playboy y decidió seguir su camino con ayuda de su marido quien se convirtió en su fotógrafo. Y desde que se inscribió a la plataforma Amy confesó que ha ganado aproximadamente USD 150 mil.

Sin embargo su trabajo como modelo fue secreto tanto para su trabajo como para su familia.

Aunque uno de los problemas que empezó a tener fue con su marido, ya que conforme Amy alcanzaba el éxito su relación se rompía por los celos, pues la joven confesó que él no soportó que otros hombres le dieran regalos ostentosos, lo cual hizo que se separaran.

Después de ser despedida de la secundaria mencionó que nunca había sentido tanta vergüenza por vender sus fotos, pero prefería no exponerse y por ello decidió a renunciar.

Ante el conocimiento de que Kupps tenía una cuenta en OnlyFans dijo que se enfrentó con “miradas desagradables”, mayormente de las mamás.

Después de haber sido despedida se dedica a su plataforma y ahora busca agrandarse el busto hasta ser talla 34F, quiere operarse el trasero y hacerse liposucción.

OnlyFans: ¿libertad o explotación sexual? Así funciona la polémica plataforma en la que miles de jóvenes venden contenido erótico sin medir los riesgos

Durante el 2020 se popularizó un término en internet que tomó un gran auge en los momentos más duros de la cuarentena impuesta en el mundo entero por el Coronavirus: OnlyFans.

Esta plataforma de contenido online se transformó en una fuente de ingreso para muchas personas -sobre todo mujeres- que vieron la posibilidad de capitalizar con la venta de fotos y videos eróticos las pérdidas económicas que causó el parón pandémico.

Pero el fenómeno de OnlyFans no es nuevo o exclusivo de los tiempos de pandemia, por el contrario viene cocinándose a fuego lento desde hace años, en la medida de que las generadoras y generadores de contenidos para adultos fueron poblando estas plataformas hasta encontrar en OnlyFans en lugar predilecto para llevar sus actividades.

La plataforma como tal existe desde 2016 y a diferencia de lo que pueden pensar muchos no fue creada para albergar contenido para adultos. Por el contrario, su target original estaba dirigido a creadores de contenido como youtubers o influenciadores que desearan ofrecer un contenido Premium por medio del modelo de pago por suscripción, algo que desde tres años antes venían haciendo otras plataformas como Patreon.

Pero precisamente ese “acceso exclusivo” al contenido, el control que se tiene sobre la interacciones y la ‘libertad’ de subir lo que se quiera sin la censura propia de redes más comunes como Facebook, Instagram, TikTok o Twitter, fueron parte del atractivo para que se comenzara a cargar de pornografía y contenido erótico, haciendo que hoy en día sea la principal oferta de la plataforma.

Tal ha sido el auge de OnlyFans que famosos cantantes, actrices o actores, han abierto sus cuentas, grupos musicales están encontrando aquí un nicho para explorar nuevos mercados, se ha colado entre los términos más buscados del año en Google en países como España, Chile o Colombia; e incluso se ha vuelto un meme en otras redes.

Con información de Infobae

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Finalmente, hizo un llamado a no normalizar estos hechos, subrayando que no deben permitirse dentro de la vida pública.


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De acuerdo con los datos que han trascendido, una mujer identificada como Karen resultó lesionada por proyectil de arma de fuego, en un incidente donde fue detenido César, señalado como instructor de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, a quien se atribuyen las detonaciones. Además, se ha mencionado que la propia lesionada estaría adscrita al área de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía y que también portaba un arma.

Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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