Cuál es el origen del itacate

En México se tiene la costumbre de que en fiestas o reuniones con amigos y familia se comparta con los invitados parte de la comida que sobró con el propósito de que no se desperdicie. Se trata de pedir “itacate” y tiene origen desde los pueblos mesoamericanos, específicamente de la cultura náhuatl.

La palabra itacate viene del náhuatl “itacatl”, el cual era una especie de morral donde se transportaba comida cuando salían a expediciones lejos de sus casas. Con el tiempo se convirtió en una práctica muy común entre los campesinos que salían a largas jornadas de trabajo y las mujeres principalmente les ponían comida para llevar. Esto se siguió usando en la época de los españoles hasta llegar al día de hoy. Se dice que algunos de los alimentos que transportaban eran tlacoyos o las famosas enchiladas mineras.

La palabra itacate proviene del náhuatl itacatl. Foto: Mediateca INAH

Los tlacoyos son un platillo de origen prehispánico, viene de la palabra náhuatl “tlaoyo” que significa empanada de maíz desgranado, y se trata de una masa de maíz nixtamalizado de forma ovalada el cual puede estar relleno de habas, frijol, requesón, etc. Por fuera se complementa con nopales, salsa, crema y cebolla.

Se sabe que los indígenas de Mesoamérica utilizaban este platillo como provisión para viajes largos a pie, además de que no comían más de dos veces al día, pero la riqueza nutricional que se tiene del maíz nixtamalizado les proporcionaba la energía necesaria para su trabajo.

Otro de los alimentos que eran comunes y que lo son hasta hoy en día son los frijoles, que también se hacían pasta y servía de relleno para tamales o para untar en tortillas. Algunos de los alimentos que el padre Fray Bernardino de Sahagún comentó en alguno de sus escritos fueron: grandes tortillas dobladas con salsa picante, tamales de carne y grandes tortillas gruesas con una salsa de semillas de calabaza, de bebida el chocolate era lo más común.

En los asentamientos nahuas del Valle de México había comunidades dedicadas a la caza, a la pesca y la recolección. Algunos de los utensilios que usaban en la cocina prehispánica se siguen utilizando hoy en día, como es el caso de los metates que sirven para moler granos o minerales, el comal para calentar ciertos alimentos, ollas de barro, jícaras para beber líquidos, entre otros.

Una de las celebraciones más importantes era la “Gran Fiesta de los Señores”, en donde se preparaban grandes cantidades de chianpinolli, una mezcla de agua con harina de chía, y en donde los alimentos se servían en primer lugar a los niños.

El itacate hoy en día es a lo que llamamos lunch, como llevar comida desde casa hasta la escuela u oficina. Pues como en la la época prehispánica, cumple con la misma función de trasladar alimentos para una actividad fuera del hogar.

El itacate es muy común en México pero sobre todo en los pueblos, donde se acostumbran a celebrarse fiestas grandes. Foto: Getty images

Como funciones sociales actualmente, que la o el anfitrión de la reunión reparta la comida con sus invitados demuestra que es compartido, además de que así la comida no se desperdiciaría en caso de ser mucha. Por el otro lado pedir itacate es visto como un halago al buen sazón de los anfitriones pues demuestra que se quiere disfrutar nuevamente de la comida.

En México usamos varias palabras de origen náhuatl, especialmente en la cocina mexicana como el moli (mole), nojpal (nopal), eloti (elote), chocolatl (chocolate), chilakil (chilaquiles), atoli (atole), kilitl (quelite), tomatl (tomate), chili (chile), guacamoli (guacamole).

Con información de Infobae

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