Atención, contribuyentes: SAT da prórroga a e.firma y facturación CFDI 4.0; esta es la fecha

Para dar una mejor atención, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó este viernes 31 de marzo que dará una prórroga para que los patrones de las empresas puedan emitir la nueva facturación CFDI 4.0 con los datos de sus empleados.

A través de un comunicado, el órgano fiscal detalló que su objetivo es dar una mejor atención al contribuyente, por lo que, además de este plazo a los nuevos recibos de nómina, también otorgará más tiempo a las personas que están bajo el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO).

En el caso de los nuevos comprobantes de nómina, el SAT aclaró que los contribuyentes tienen hasta el próximo 1 de julio para emitirlos. Mientras que las personas físicas que tributen en RESICO tendrán para contar con su e.firma y buzón tributario actualizado también la misma fecha.

¿Cuáles son los nuevos datos que pide la factura 4.0 del SAT?

El nuevo CFDI 4.0 incluye datos obligatorios tanto del empleado como del empleador para verificar información y evitar fraudes. Por ello, los principales cambios entre las facturas de nómina 4.0 y las 3.3, que funcionan desde 2017, es la inclusión de:

RFC.

Nombre completo.

Razón o denominación social.

Código postal del domicilio fiscal y su uso.

Con esta medida, la información encontrada en el nuevo CFDI coincidirá con la que está en las bases de datos del SAT, con el objetivo de reducir fraudes. También las facturas 4.0 establecen nuevas reglas como:

Se vuelve necesario señalar el motivo de la cancelación de los comprobantes.

Al seleccionar como motivo de cancelación la clave 01: ‘Comprobante emitido con errores con relación’, deberá relacionarse el folio fiscal del comprobante que sustituye al cancelado.

Se eliminan las validaciones de la versión y forma de pago.

Se incorporan validaciones que realizan los proveedores de certificación de CFDI.

¿Tu empresa debe pagarte aunque no actualices tus datos para obtener el CFDI?

A lo largo del año, miles de empresas solicitaron a los trabajadores una Constancia de Situación Fiscal del SAT para actualizar sus datos e incluirlos en las facturas 4.0.

La situación causó enormes filas a las afueras de los edificios del SAT, debido a la alta demanda de trabajadores que requerían del documento.

Si por alguna razón no sacaste la constancia que te pidieron tus empleadores no te preocupes por tu sueldo, ya que no es motivo para que lo retengan.

“La emisión de la factura de nómina es independiente a la obligación laboral que tienen los empleadores de pagar sueldos y salarios a sus trabajadores”, explicó el SAT.

Con información de El Financiero

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Más allá de lo que determinen las investigaciones, el caso exhibe una problemática recurrente: la aparente normalización de que elementos con responsabilidades sensibles frecuenten establecimientos nocturnos portando armas de cargo. No se trata de cuestionar la vida personal de los funcionarios, sino de subrayar la enorme responsabilidad que implica portar un arma bajo el respaldo del Estado.

El uniforme aunque no siempre sea visible representa una investidura permanente. La capacitación, el rango o la pertenencia a áreas estratégicas no son distintivos menores; son una encomienda que exige disciplina incluso fuera del horario laboral. El consumo de alcohol y el manejo de armas es una combinación que, por sí misma, debería encender alertas institucionales.

Este tipo de episodios golpea directamente la confianza ciudadana. 

La percepción pública se deteriora cuando quienes tienen la tarea de proteger terminan protagonizando situaciones de riesgo. 

La exigencia social no es extraordinaria: protocolos claros, supervisión efectiva y consecuencias cuando estos se incumplen.

Si las instituciones buscan credibilidad, deben asumir que la transparencia no es opcional. La sociedad espera investigaciones imparciales, deslinde de responsabilidades y, sobre todo, medidas que eviten que hechos similares se repitan.

Porque cuando la autoridad se involucra en actos que ponen en peligro a terceros, el problema deja de ser individual y se convierte en institucional. Y ahí, el silencio o la tibieza no son opciones.

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