¿Qué es el catafalco papal que Francisco no quiso en su funeral?

El funeral del Papa Francisco es este sábado y comienzan a surgir los detalles al respecto, como que ahora no se usó el catafalco. Pero ¿Qué es y por qué el Pontífice lo suprimió?

El Papa Francisco murió el pasado lunes a las 07:35 a.m. en la Casa Santa Marta, tras 12 años como líder de la Iglesia católica. El primer Pontífice latinoamericano, conocido por su estilo cercano y su constante impulso reformador, decidió dejar instrucciones claras sobre cómo deseaba que se llevaran a cabo sus exequias.

En sus deseos, destacó su negativa a usar elementos ceremoniales tradicionales, como los tres ataúdes, el báculo papal y el catafalco, una estructura elevada que históricamente ha sido símbolo de grandeza y solemnidad.

En lugar de estos rituales cargados de pompa, el cuerpo del Papa Francisco fue presentado en un sencillo ataúd de madera, recubierto interiormente con zinc, sin ningún tipo de elevación o plataforma.

Este gesto responde a su deseo de ofrecer una imagen humilde y de fe profunda, alejada de las fastuosidades del pasado.

De acuerdo con el sitio Liturgia papal, el catafalco es una estructura elevada, ricamente adornada, que se utilizaba para sostener el ataúd del papa durante los funerales solemnes.

De origen italiano y con raíces en la Antigüedad Clásica, este túmulo decorativo fue adoptado por la Iglesia como parte esencial de las exequias de Pontífices desde el siglo XV. En España, se popularizó tras las ceremonias fúnebres del emperador Carlos V en 1558 y su uso alcanzó gran esplendor artístico en los siglos XVII y XVIII.

El Diccionario de la lengua española lo define como un "túmulo adornado con magnificencia", mientras que su sentido etimológico remite a la idea de una "tumba falsa". Estas estructuras efímeras eran construidas con materiales como madera, yeso o cera, recubiertos con telas fúnebres, y desmontadas una vez concluida la ceremonia. Durante siglos, el catafalco simbolizó el poder y la grandeza de la figura pontificia.

En noviembre de 2024, el Papa Francisco aprobó una nueva versión del "Ordo Exsequiarum Romani Pontificis", el documento que regula los funerales papales. Esta edición incluyó varias reformas para simplificar el rito y centrarlo más en el mensaje espiritual que en los símbolos de poder.

Se eliminó, por ejemplo, la triple urna de ciprés, plomo y roble, y se suprimió el tradicional "martillo de plata" con el que el camarlengo confirmaba el fallecimiento del pontífice.

También se cambió el protocolo de velación: en lugar del velorio privado, el cuerpo fue llevado directamente a la Basílica de San Pedro, donde los fieles pudieron despedirse de él sin el uso del catafalco. Con estas modificaciones, Francisco dejó en claro su intención de que su muerte y sepultura fueran un reflejo de su vida pastoral: sencilla, accesible y centrada en la fe.

La decisión de prescindir del catafalco papal y de otros elementos tradicionales representa más que un cambio de forma: es una declaración de principios. Francisco buscó predicar con el ejemplo hasta el final, eligiendo un funeral sobrio que no desviara la atención del mensaje central del cristianismo: la esperanza en la resurrección y la vida eterna.

Con información de Informador.mx

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